carrusel_tab_20151130_161634En general, debe considerarse la posibilidad de una cirugía después de que el tratamiento no quirúrgico no ha dado resultado. Muchas intervenciones pueden realizarse usando «técnicas mínimamente invasivas»: esto significa un menor «corte» y menos invasión al cuerpo. Estas técnicas se realizan con incisiones más pequeñas, tienen menos días de hospitalización, menos dolor después de la cirugía y una recuperación más rápida.

La cirugía más común para una hernia de disco es una disectomía. Se trata de un procedimiento quirúrgico que elimina todo o una parte del disco intervertebral dañado. Si el problema está en el cuello, el procedimiento se hace desde adelante y se lo llama discectomía anterior (descrita con más detalle a continuación). Algunas veces el cirujano puede «crear más espacio» para el disco y el nervio quitando una parte del hueso que cubre al nervio. A esto se lo llama laminectomía (descrita con más detalle más adelante).

Últimamente, los cirujanos realizan discectomías usando técnicas menos invasivas (algunas veces conocidas como discectomía «micro», «mini-abierta», «endoscópica» o «percutánea»). En estas técnicas los cirujanos realizan toda la operación a través de una incisión muy pequeña o a través de un tubo que les permite insertar una pequeña cámara e instrumentos quirúrgicos especiales. Algunas veces se reemplaza el disco por un disco artificial, aunque eso es más común en el cuello que en la región lumbar.
Se denomina Cirugía Video endoscópica, a aquella cirugía de columna que se realiza a través de punciones o incisiones muy pequeñas, con la utilización de retractores tubulares a través del cual se coloca una óptica o endoscopio. La cirugía mínimamente invasiva ayuda a reducir los riesgos de infección, disminuye el dolor postoperatorio, y facilita la recuperación.
-Retractores Tubulares: producen una dilatación progresiva sobre los tejidos, evitando tener que cortarlos, separando los tejidos blandos y la musculatura necesarios para exponer el área de la cirugía.